JOSÉ DE ESPRONCEDA Y EL CANTO DE UN ROMÁNTICO QUE SE INTERROGA POR  EL DESTINO DEL HOMBRE.

 Estos son los puntos que desarrolla el tema:

1.-Breve reseña biográfica.

2.-Su obra.

3.-El Canto de un romántico que se interroga y responde sobre el destino  del hombre.

VISTA DE UNA CALLE DE ALMENDRALEJO. EXTREMADURA. ESPAÑA.

 1.-BREVE RESEÑA BIOGRÁFICA.

            (Almendralejo, España, 1808 – Madrid, 1842) Poeta español. Hijo de una familia hidalga de fuerte raigambre militar, estudió con Alberto Lista, de quien se convirtió en aventajado discípulo.

            Desde muy joven se sintió atraído por la literatura y por la actividad política, aficiones ambas que definirían su carrera futura.

            En 1823, y a raíz de la ejecución del general Riego, fundó,  a los 15 años ,junto a Patricio de la Escosura, una sociedad secreta en pro de la libertad cuyos jóvenes miembros se hacían llamar los Numantinos.

  CONVENTO DE LA PIEDAD EN GUADALAJARA. ESPAÑA. DESPUÉS CÁRCEL.

          La represión política que siguió al trienio liberal motivó su encierro en un convento de Guadalajara, encierro que a pesar de que la condena fue de cinco años terminó a  las pocas semanas  siendo absuelto por influencia de su padre, que ejercía de coronel.  

            Tras recobrar la libertad, regresó a Madrid, pero los acontecimientos políticos del país lo impulsaron a marchar al extranjero. Partió hacia Gibraltar, y de allí pasó a Lisboa, de donde fue expulsado, por lo que hubo de refugiarse en Londres, por aquel entonces punto de reunión de los liberales españoles, en cuyas reuniones participó.

TERESA MANCHA.

             En Londres conoció a Teresa Mancha, con quien mantuvo una accidentada relación sentimental.

            Informado de los acontecimientos revolucionarios que se producían en julio de 1830 en París, allí acudió para participar y, poco después, formó parte de la frustrada expedición liberal del coronel Chapalangarra que intentó entrar en España.

            Durante su ausencia de Londres, su antigua amante, Teresa, había contraído matrimonio con un comerciante, por lo que ambos decidieron fugarse juntos.

            Tras otra breve estancia en París, en 1833 regresaron a España, donde Espronceda ingresó en el cuerpo de la Guardia Real. Sus inquietudes políticas, sin embargo, le valieron un destierro en Cuéllar, en 1834, y posteriormente el traslado a Badajoz. También debió esconderse tras la llegada al poder de Toreno, contra cuyo gobierno se rebeló.

            Por aquellas fechas, la relación con Teresa era ya insostenible y ésta le abandonó quien fue capaz de  abandonar a su esposo y a un hijo que había tenido en su matrimonio,  lo fue también al ir olvidando aquel amor e irlo sustituyendo por caprichos de casquivana. El genio altanero de Espronceda tampoco contribuyó a la paz del hogar, y así vino a suceder que Teresa  se fugara a Valladolid cierto día con un tal don Alfonso, abandonando a Espronceda y a Blanca, la hija de ambos.

            El poeta  logra reunirse con ella en dicha ciudad, durando la reconciliación poco tiempo, pues Espronceda es nuevamente perseguido por sus ideas liberales y tiene que refugiarse en casa de un amigo.

             Teresa, siguió llevando una vida inquieta, hasta que en 1839 murió de tuberculosis,  siendo enterrada de limosna en Madrid.

            Posteriormente mantuvo relaciones con Carmen de Osorio y con Bernarda de Beruete.

            En septiembre de 1840, la victoria liberal y la posterior regencia de Espartero le permitieron dar el salto a la primera fila de la palestra política española: elegido diputado a Cortes por Almería, luego fue nombrado secretario de la legación española en La Haya.

PANTEÓN DE HOMBRES ILUSTRES DE ESPAÑA.

            A su muerte, acontecida súbitamente en 1842 parece que por una difteria era considerado el mejor poeta español del momento, amén de un político de prometedora trayectoria. Ello motivó que su entierro, en el que se dieron escenas de hondo dolor popular, fuera uno de los actos más multitudinarios de la época.

            En 1902 sus restos fueron trasladados al Panteón de Hombres Ilustres de España.

2.-SU OBRA.

            En el convento de Guadalajara  donde  estuvo encerrado emprendió la redacción de Don Pelayo, poema épico de corte neoclásico que dejó inacabado.

            Durante sus breves etapas en Madrid, participó activamente en la vida literaria de la capital y a pesar de sus frecuentes encarcelamientos y destierros pudo escribir sus primeras obras. El contacto con la poesía romántica europea (Byron, Scott) influyó en él poderosamente y orientó su propia producción poética hacia un romanticismo exaltado, pletórico de ritmo, color y fantasía. En su verso encendido y lleno de evocaciones líricas y patrióticas, desde una óptica liberal de ver la vida, puede vislumbrarse el ímpetu juvenil con el que está escrita  toda su obra poética,

            En 1834 publicó Sancho Saldaña, una novela histórica, y por las mismas fechas escribió varias comedias “Ni el tío ni el sobrino“, “Amor venga sus agravios“. y el drama histórico Blanca de Borbón, editado póstumamente.

            El reconocimiento público, sin embargo, le llegó gracias a su producción lírica, publicada a partir de entonces en varios diarios y revistas.

            Entre las poesías líricas destacan Canto a Teresa“, intercalado en “A Jarifa en una orgía“; “El Diablo Mundo“; “El verdugo”; “El mendigo“; “El sol“; “La Canción del Pirata“; el gran poema “El Estudiante de Salamanca“; Canto I.

            La aparición de su ambicioso poema titulado El estudiante de Salamanca en el periódico El Español (1836) supuso su primer gran éxito; renovación   del mito literario de don Juan, el héroe se tiñe en esta versión de caracteres románticos y se enfrenta a la sociedad y a Dios desde una postura de abierta rebeldía.

             El diablo mundo, el segundo de sus grandes poemas, constituye una visión épica y moral de la España de su tiempo, que trasciende a epopeya de la humanidad entera.

             De carácter político es  el opúsculo El ministerio Mendizábal (1836), en el que incluía ideas de Saint-Simon.(Cf.www.biografiasyvidas.com/biografia/e/espronceda.htm)

Poemas de:
José de Espronceda
WEBMASTER: Jesús Herrera Peña


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ÍNDICE

 

SONETO A LA MUERTE DE TORRIJOS
LA CAUTIVA CANTO I

3.- EL CANTO DE UN ROMÁNTICO QUE SE INTERROGA Y RESPONDE POR EL DESTINO DEL HOMBRE.

             Vamos enseguida  a llevar a cabo el análisis de un largo  Canto de Espronceda; el análisis del contenido de este canto lo haremos transcribiéndolo literalmente y haciendo un comentario de algunas de sus estrofas allí donde se piensa que lo pedía su argumento , las estrofas se  han numerado atendiendo a  su rima y al  protagonista del que en ellas habla. Los subrayados en negrita son también nuestros.

 ESTE ES EL CANTO I. DEL QUE ES QUIZÁS EL MEJOR ROMÁNTICO EN LENGUA CASTELLANA.

1.-Sobre una mesa de pintado pino

Melancólica luz lanza un quinqué,

Y un cuarto ni lujoso ni mezquino

A su reflejo pálido se ve:

Suenan las doce en el reloj vecino

Y el libro cierra que anhelante lé

Un hombre ya caduco, y cuenta atento

Del cansado reloj el golpe lento.

2.-Carga después sobre la diestra mano

La ya rugosa y abrumada frente,

Y un pensamiento fúnebre, tirano,

Fija y domina, al parecer, su mente:

Borrarlo intenta en su ansiedad en vano,

Vuelve a leer, y en tanto que obediente

Se somete su vista a su porfía,

lánzase a otra región su fantasía.

COMENTARIO.

           En estas estrofas presenta al protagonista de la historia del Canto, un anciano que está leyendo un libro, el que deja un momento  de leer  llevado de un pensamiento fúnebre que parece  dominar su mente,  aunque el esfuerzo por seguir leyendo  lleva a otra región su fantasía.

3.-«¡Todo es mentira y vanidad, locura!»,

Con sonrisa sarcástica exclamó.

Y en la silla tomando otra postura,

De golpe el libro y con desdén cerró:

Lóbrega tempestad su frente obscura

En remolinos densos anubló,

Y los áridos ojos quemó luego

Una sangrienta lágrima de fuego.

4.-«¡Ay, para siempre, dijo, la ufanía

Pasó ya de la hermosa juventud,

La música del alma y melodía,

Los sueños de entusiasmo y de virtud…!

Pasaron, ¡ay!, las horas de alegría,

Y abre su seno hambriento el ataúd,

Y único porvenir, sola esperanza,

La muerte a pasos de gigante avanza.

 COMENTARIO.

             El anciano termina por cerrar el libro dejando de leer ,  y mientras corre una lágrima ardiente por su mejilla  , piensa cómo sus ilusiones de juventud se han esfumando, quedándole como único porvenir la muerte que ve avanzar con pasos de gigante.

5.»¿Qué es el hombre? Un misterio. ¿Qué es la vida?

¡Un misterio también…! Corren los años

Su rápida carrera, y, escondida,

La vejez llega envuelta en sus engaños;

Vano es llorar la juventud perdida,

Vano buscar remedio a nuestros daños;

Un sueño es lo presente de un momento,

¡Muerte es el porvenir; lo que fue, un cuento…!

6.-»Los siglos a los siglos se atropellan;

Los hombres a los hombres se suceden,

En la vejez sus cálculos se estrellan,

Su pompa y glorias a la muerte ceden:

La luz que sus espíritus destellan

Muere en la niebla que vencer no pueden,

¡Y es la historia del hombre y su locura

Una estrecha y hedionda sepultura!

COMENTARIO .

          En esta situación se pregunta acerca del ser del hombre, de su vida , todo es un sueño, no hay más porvenir para el hombre que el pasar, todo pasa y nada queda , lo único que se puede esperar es sólo una estrecha y hedionda sepultura

7.-¡Oh, si el hombre tal vez lograr pudiera

ser para siempre joven e inmortal,

y de la vida el sol le sonriera,

eterno de la vida el manantial!

¡Oh, cómo entonces venturoso fuera;

roto un cristal, alzarse otro cristal

de ilusiones sin fin contemplaría,

claro y eterno sol de un bello día…!

8.-»Necio, dirán, tu espíritu altanero,

¿Dónde te arrastra, que insensato, quiere

En un mundo infeliz, perecedero,

vivir eterno mientras todo muere?

¿Qué hay inmortal, ni aun firme y duradero?

¿Qué hay que la edad con su rigor no altere?

¿No ves que todo es humo, y polvo, y viento?

COMENTARIO.

            Que cosa tan distinta sería si el hombre fuera inmortal, rota su vida como un cristal, otro cristal nuevo lo sustituiría , necio le dirían ¿ se puede pensar que hay algo eterno en este universo en el que todo es  mortal ?

9.-¡Loco es tu afán, inútil tu lamento!…»

Todos más de una vez hemos pensado

Como el honrado viejo en este punto;

Y mucho nuestros frailes han hablado,

Y Séneca y Platón sobre el asunto;

Yo, por no ser prolijo ni cansado

Que ya impaciente a mi lector barrunto,

Diré que al cabo, de pensar rendido,

Tendióse el viejo y se quedó dormido.

10.-Tal vez será debilidad humana

Irse a dormir a lo mejor del cuento,

Y cortado dejar para mañana

el hilo que anudaba el pensamiento:

Dicen que el sueño, del olvido mana

Blando licor que calma el sentimiento;

Mas, ¡ay!, que a veces fijo en una idea,

Bárbaro en nuestro llanto se recrea.

COMENTARIO.

            Este pensamiento lo hemos tenido todos igual que el viejo alguna vez, de  ello hablan los frailes y los filósofos.

            El viejo protagonista del cuento de tanto pensar cansado se quedó dormido. Dicen que el sueño es el remedio de nuestros sentimientos, pero a veces hay ideas tan fijas que reviven en el mismo sueño.  

11.-Quedóse en su profundo sueño, y luego

Una visión… -¡Visión!, frunciendo el labio,

Oigo que clama, de despecho ciego,

Un crítico feroz-. Perdona, ¡oh sabio!,

Sabio sublime, espérate, te ruego

Y yo te juro por mi honor, ¡oh Fabio…!

Sino es Fabio tu nombre, en este instante

A dártelo me obliga el consonante;

12.-Juro que escribo, para darte gusto

A ti sólo y al mundo entero enojo,

Un libro en que a Aristóteles me ajusto

Como se ajusta la pupila al ojo:

Mis reflexiones sobre el hombre justo

Que sirve a su razón, nunca a su antojo,

Publicaré después para que el mundo

Mejor se vuelva, ¡oh, crítico profundo!

COMENTARIO.

           Durmiendo el viejo tuvo una Visión, una Visión en la que  el poeta escucha gritar a un sabio crítico a quien llama Fabio, diciendo lleno de irá criticando el escrito que está haciendo. El  se disculpa y le dice que está escribiendo para gusto suyo y del enojado mundo, como lo hizo Aristóteles en su Ética ,  y que también él promete escribir después ,para que  el mundo se vuelva mejor .

13.-Que yo bien sé que el mundo no adelanta

Un paso más en su inmortal carrera

Cuando algún escritor como yo canta

Lo primero que salta en su mollera;

Pero no es eso lo que más me espanta,

Ni lo que acaso espantará a cualquiera:

Terco escribo, en mi loco desvarío,

Sin ton ni son y para gusto mío.

14.-La zozobra del alma enamorada,

La dulce vaguedad del sentimiento,

La esperanza, de nubes rodeada,

De la memoria el dolorido acento,

Los sueños de la mente arrebatada,

La fábrica del mundo y su portento,

Sin regla ni compás canta mi lira:

¡Sólo mi ardiente corazón me inspira!

COMENTARIO.

            En realidad el poeta se sincera diciendo que escribe para su propio gusto  a impulso de su ardiente corazón pero sin ton ni son y que con sus escritos nada adelantará el hombre en el camino hacia la eternidad.

15.-Y a la extraña visión volviendo ahora

Que al triste viejo apareció en su sueño

(Que, algunas veces, cuando el alma llora,

La mente en consolarme pone empeño,

Y bienes y delirios atesora

Que hacen más duro, al despertar, el ceño

De la suerte fatal que en esta vida

Nos persigue con alma empedernida).

16.-Es fama que soñó… y he aquí una prueba

De que nunca el espíritu reposa,

Y esto otra vez a digresar me lleva

De la historia del viejo milagrosa;

Y a nadie asombre que a afirmar me atreva

Que, siendo el ama la materia odiosa,

Aquí, para vivir en santa calma,

O sobra la materia o sobra el alma.

COMENTARIO.

           Aunque el poeta quiere reEmprender la historia del viejo , vuelve  de nuevo a centrarse en sus propios pensamientos asegurando que en el hombre hay una duplicidad, por un lado la materia y por otro el alma.

17.-Quiere aquélla el descanso, y en el lodo

Nos hunde perezosa y encenaga;

Ésta presume adivinarlo todo,

Y en la región del infinito vaga:

Flojo, torpe, a traspiés como un beodo

Que con sueños su mente el vino estraga,

La materia al espíritu obedece

Hasta que, yerta al fin, cede fallece.

18.-Llaman pensar así filosofía,

Y al que piensa, filósofo y ya siento

Haberme dedicado a la poesía

Con tan raro y profundo entendimiento.

Yo, con erudición, ¡cuánto sabría!

Mas vuelta a la visión y vuelta al cuento,

Aunque ahora que un sastre es esprit fort

No hay ya visión que nos inspire horror.

COMENTARIO.

           La materia nos lleva al gozo efímero, nos sumerge en el lodo , mientras el alma se eleva hacia lo más alto, hacia lo infinito, la materia entretanto  camina como un borracho hasta que al fin vencida por el espíritu cede y fallece.

            Esto es lo que nos dice la filosofia, ¡ cómo hecho yo de menos no haberme dedicado a ese saber !, sino a la poesía, mas volviendo al cuento , ahora ya no hay visión que nos inspire miedo.

19.-Más me valiera el campo lisonjero

Correr de la política, y revista

Pasar con tanto sabio financiero,

Diplomático, ecónomo, hacendista,

Estadista, filósofo, guerrero,

Orador, erudito y periodista

Que honran el siglo. ¡Espléndidos varones,

Dicha no, pero honor de las naciones!

20.-Y mucho más sin duda me valiera,

Que no andar por el mundo componiendo,

De niño haber seguido una carrera

De más provecho y menor estruendo:

Que si no sabio, periodista fuera

Que es punto menos; mas, ¡dolor tremendo!,

Mis estudios dejé a los quince años,

Y me entregué del mundo a los engaños.

COMENTARIO.

             El poeta  deplora no haberse dedicado a la política que tanto honra a quien la sigue y alcanza el triunfo aunque no el placer, y haberse dedicado a la composición y el haber abandonado los estudios a los 15 años.

21.-¡Oh, padres! ¡Oh, tutores! ¡Oh, maestros,

Los que educáis la juventud sencilla!

Sigan senda mejor los hijos vuestros,

Donde la antorcha de la ciencias brilla:

Tenderos ricos, abogados diestros,

Del foro y de la bolsa maravilla,

Pueden ser, y si no, sean diputados

Graves, serios, rabiosos, moderados.

22.-Y si llega a ministro el tierno infante,

Llanto de gozo, ¡oh, padres!, derramad

Al contemplarle demandar triunfante

A las Cortes un bill de indemnidad.

-Perdón, lector, mi pensamiento errante

Flota en medio a la turbia tempestad

De locas reprensibles digresiones-.

¡Siempre jugete fui de mis pasiones!

COMENTARIO.

            El poeta se dirige a los padres y educadores instándoles a que  conduzcan a sus hijos por el camino del saber el cual les llevará a lograr una profesión importante bien de abogado, o de ricos comerciantes o de diputados graves serios, rabiosos y moderados, y si el niño llegare a ser ministro llorad entonces padres de gozo. Termina el poeta por pedir perdón por tanta digresión a donde le llevan sus pasiones.

23.-Por la inerte materia vaga incierta

El alma en nuestra fábrica escondida,

A otra vida durmiendo nos despierta

Vida inmortal, a un punto reducida.

De la esperanza la sabrosa puerta

El espíritu abre, y, la perdida

Memoria renovando, allí en un punto

Cuanto fue,  es y será, presenta junto.

24.-¿Será que el alma su inmortal esencia

Entre sueños revela, y , desatada

Del tiempo y la medida su existencia,

La eternidad formula a la espantada

Mente oscura del hombre? ¡Oh, ciencia! ¡Oh, ciencia

Tan grave, tan profunda y estirada!

Vergüenza ten y permanece muda.

¿Puedes tú acaso resolver mi duda?

 

COMENTARIO.

            El alma escondida en la materia , nos despierta  con ansias de inmortalidad, ¿ es que la inmortalidad es la esencia del alma ,  y desligada de la materia , presenta a la Mente oscurecida del hombre su inmortalidad.? Se pregunta el poeta.

            Calla ciencia , ten vergüenza y permanece muda ¿ puedes tu acaso resolver mis  dudas  acerca de mi ser ?

25.-Duerme entretanto el venerable anciano,

Mientras que yo discurro sin provecho:

Figuras mil en su delirio insano

Fingiendo en torno a su encantado lecho.

El sueño su invencible y grave mano

Posando silencioso sobre el pecho,

Formas de luz y de color sombrío

Arroja el huracán del desvarío.

26.-Y como el polvo en nubes que levanta

En remolinos rápidos el viento,

Formas sin forma, en confusión que espanta,

Alza el sueño en su vértigo violento:

Del vano reino el límite quebranta

Vago escuadrón de imágenes sin cuento,

Y otros mundos al viejo aparecían,

Y esto los ojos de su mente vían.

COMENTARIO.

            Entretanto el anciano sigue durmiendo , y en sus sueños ve mil figuras en un vago escuadrón de imágenes  de otros mundos.

27.-En lóbrego abismo que sombras eternas

Envuelven en densa tiniebla y horror,

Do reina un silencio que nunca se altera,

Y ahuyenta el olvido del mundo el rumor,

Con lástima y pena, mirando al anciano,

Vaporosa sombra de un lejano bien,

De vagos contornos confusa figura,

Cual bello cadáver, se alzó una mujer,

28.-Y oyóse enseguida lánguida armonía,

Música suave, y luego una voz

Cantó, que el oído no la percibía,

Sino que tan sólo la oyó el corazón:

COMENTARIO.

           De pronto entre  las sombras  del abismo, se aparece al anciano  una imagen de mujer de vagos contornos, como un bello cadaver  acompañada  de una música suave que le  canta con una voz no perceptible por los oidos y le dice:

1.-«Débil mortal, no te asuste

Mi oscuridad ni mi nombre;

En mi seno encuentra el hombre

Un término a su pesar.

Yo compasiva le ofrezco

Lejos del mundo un asilo,

Donde a mi sombra tranquilo

Para siempre duerma en paz.

2.-Isla yo soy de reposo

en medio el mar de la vida,

y el marinero allí olvida

la tormenta que pasó:

Allí convidan al sueño

aguas puras sin murmullo;

allí se duerme al arrullo

de una brisa sin rumor.

COMENTARIO.

            La voz le dice al anciano que no le asuste  su oscura vaguedad, que ella viene a ofrecer lejos del mundo un asilo a su lado, donde pueda descansar y dormir en paz para siempre. Es como una isla en medio del mar de la vida donde el marinero pueda reposar, pasada ya la tormenta.

2.-»Soy melancólico sauce

Que su ramaje doliente

Inclina sobre la frente

Que arrugara el padecer;

Y duerme al hombre, y sus sienes

Con fresco jugo rocía,

Mientras el ala sombría.

Bate el olvido sobre él.

3.-»Soy la virgen misteriosa

De los últimos amores,

Y ofrezco un lecho de flores

Sin espinas ni dolor,

Y amante doy mi cariño

Sin vanidad ni falsía;

No doy placer ni alegría:

Mas es eterno mi amor.

COMENTARIO

            Entre imágenes la voz le va descubriendo quien es, la virgen que le ofrece una vida sin espinas ni dolor,  pero ni placer ni  alegría , únicamente amor eterno.

            El poeta se va acercando entre imágenes, divagaciones y escondiéndose ahora tras el personaje de la mujer , a la idea que tiene de lo que es la existencia humana y del futuro que le espera  al hombre tras la muerte.

4.-»En mí la ciencia enmudece,

En mí concluye la duda,

Y árida, clara y desnuda

Enseño yo la verdad;

Y de la vida y la muerte

Al sabio muestro el arcano,

Cuando al fin abre mi mano

La puerta a la eternidad.

5.-»Ven, y tu ardiente cabeza

Entre mis brazos reposa;

Tu sueño, madre amorosa,

Eterno regalaré:

Ven, y yace para siempre

En blanda cama mullida,

Donde el silencio convida

Al reposo y al no ser.

COMENTARIO .

            “La ciencia humana nada puede decir de mí, yo soy la única verdad”  es aquí donde el poeta, escondido tras la voz de la mujer cadáver  expresa lo que el hombre tras la muerte y muerto puede esperar, , yo te ofrezco paz  y silencio eterno, la paz y el reposo del no ser. En consecuencia el hombre es como decia Sartre un ser para la nada.

6.-»Deja que inquieten al hombre,

Que loco al mundo se lanza,

Mentiras de la esperanza.

Recuerdos del bien que huyó:

Mentira son sus amores,

Mentira son sus victorias,

Y son mentira sus glorias,

Y mentira su ilusión.

7.-»Cierre mi mano piadosa

Tus ojos al blando sueño

Y empape suave beleño

Tus lágrimas de dolor:

Yo calmaré tu quebranto

Y tus dolientes gemidos,

Apagando los latidos

De tu herido corazón

COMENTARIO.

          La voz le sigue diciendo que deje todas las inquietudes, deseos , amores , victorias … que los hombres experimentan en el mundo, pues todas son mentiras, ella acallará todos sus quejidos y sufrimiento empapándole  del suave beleño ,.  apagando los latidos del herido corazón, y con ella todo latir de vida.

             El beleño es una planta  llamada  Flor de la muerte.

 1.-¿Visteis la luna reflejar serena

Entre las aguas de la mar sombría,

Cuando se calma nuestra amarga pena,

Y siente el corazón melancolía?

2.-¿Y el mar que allá a lo lejos se dilata,

Imagen de la oscura eternidad,

Y el horizonte azul bañado en plata,

Rico dosel que desvanece el mar?

3.-¿Y del aura sutil que se desliza

Por las aguas, oístes el murmullo,

Cuando las olas argentadas riza

Con blanda queja y con doliente arrullo?

4.-¿Y sentisteis tal vez un tierno encanto,

Una voz que regala el corazón,

Dulce, inefable y misterioso canto

De vago afán e incomprensible amor?

5.-Blanda así la quimérica armonía

Sonó del melancólico cantar;

Vibraciones del alma y melodía

De un corazón que fatigó el pesar.

6.-Y la amorosa y pálida figura

Dos amarillos brazos extendió,

Y sus lánguidos ojos de dulzura

Al triste viejo con piedad volvió.

7.-Ojos sin luz que su mirada hiela,

Intíma, intensa el corazón domina

En densas sombras los sentidos vela,

En mudo pasmo la razón fascina.

8.-Coagularse su sangre el viejo siente

Poco a poco en sus venas con sabroso

Desmayo, y que se trueca su impaciente

Afán en un letargo vaporoso.

9.-Entorpece sus miembros y embriaga

Su mente aquella mágica figura,

La breve luz de su existencia apaga

Con su mirada de fatal ternura.

10.-Sus labios besa con mortal anhelo

Cariñosa la pálida visión,

Y a la entrañas se desprende el hielo

De sus áridos labios sin color.

11.-Sus ojos fijos en los muertos ojos

Desvanecidos de mirar sentía,

Los rayos de su luz yertos despojos

Que la mirada mágica absorbía.

12.-Por su cuerpo un deleite serpeaba,

Sus nervios suavemente entumeciendo,

Y el espíritu dentro resbalaba,

Grato sopor y languidez sintiendo.

13.-Ya su delgada, amarillenta mano,

Sobre su pecho, a reposarla extiende,

Y exánime mirándola el anciano,

Yerto e inmóvil su destino atiende.

14.-Así al viajero fatigado, cuando

El sueño los sentidos entorpece,

Las fuerzas poco a poco van faltando,

Y el cuerpo perezoso desfallece.

15.-Y perdido en la áspera montaña,

Sobre la nieve desplomado cae,

Su juicio se devana y enmaraña,

Gratas visiones su desmayo trae.

16.-Y lenta y muellemente adormecida

La máquina mortal, lánguidamente

Bostezar torpe la ondulante vida

Entre los brazos de la muerte siente.

 COMENTARIO.

                        En las 15 estrofas anteriores,  el autor, después de haber adelantado cual es final al que la muerte le lleva  que no  es otro que la caida eterna  en la nada , comienza a describir el proceso y la actuación lenta de la muerte sobre el anciano.

            Descripciones como estas podemos leer en los padres espirituales sobre la actuación  de la muerte , cuando invitan a meditar a sus dirigidos en ella.

17.-¿Será que, consumida por los años,

Siente placer la vida fatigada.

En dejar de este mundo los engaños,

El término al tocar de su jornada?

18.-¿La trabazón de la materia inerte

Desatada, disuelto el cuerpo expira,

Y el espíritu, cercana ya la muerte,

Por la perdida libertad suspira?

19.-Rendido en tanto el moribundo anciano.

Con deleite la eterna paz espera;

Su mano estrecha la aterida mano

Que marca el fin de su vital carrera,

20.-Cuando a otra parte con estruendo el suelo

Crujir y el muro de su estancia siente,

Y ven sus ojos un inmenso cielo

Desarrollarse en luz de oro candente.

21.-Rico manto de lumbre y pedrería,

Tachonado de soles a millares,

Olas de aljofarada argentería

Meciendo el aire en esparcidos mares.

22.-Y un sol con otro sol que se eslabona

En torno a una deidad orlan su frente,

Y los rayos de luz de su corona

En un velo la envuelven transparente.

23.-Majestuosa, diáfana y radiante

Su hermosura, en su lumbre se confunde,

Agitada columna coruscante,

Júbilo y vida por doquier difunde.

24.-Eterno amor, inmarcesibles glorias,

Armas, coronas de oro y de laurel,

Triunfos, placeres, esplendor, victorias,

Ilusiones, riquezas y poder.

25.-Eterna vida, eterno movimiento,

Los sueños de la dulce poesía,

El sonoro y quimérico concento

De la rica extasiada fantasía.

26.-El eco blando del primer suspiro,

La dulce queja del primer amor,

La primera esperanza y el respiro,

Que pura exhala la aromosa flor,

27.-La faz hermosa de la noche en calma

Y el son del melancólico laúd,

Los devaneos plácidos del alma,

El sosiego y la paz de la virtud,

28.-La santa dicha del hogar paterno,

Del amigo la plática sabrosa,

Del blando sueño en el regazo tierno

De la feliz, enamorada esposa,

29.-El puro beso del alegre niño

Que en torno de sus padres juguetea,

Prenda de amor, emblema del cariño

En que el alma gozosa se recrea;

30.-La fe, la religión, bálsamo suave

Que vierte en el espíritu consuelo,

Y de las ciencias el estudio grave

Que alza la mente a la región del cielo;

31.-La máquina del mundo y su hermosura,

Que arrobado el espíritu contempla;

La augusta soledad que la amargura

Tal vez del alma combatida templa;

32.-De la pasión el goce turbulento,

Siguiendo atropellado a la esperanza,

Ligero tamo que arrebata el viento

Y despeñado a su ilusión se lanza,

33.-El aplauso del mundo y la tormenta,

Y el afán y el horrísono vaivén,

El noble orgullo y la ambición sangrienta

Del nombre avara y de esplendente prez;

34.-Del tronante cañón el estampido,

El lujo y el furor de la batalla,

Del corazón el bélico latido,

Que hace que hierva la abrasante malla;

35.-El oro que famélico codicia

El hombre, y en montones lo atesora;

Alimento infernal de la avaricia,

Que hambre más siente cuanto más devora;

36.-La crápula, el escándalo y mareo

De en vicios rica, estrepitosa orgía;

El pudor resistiéndose al deseo,

Y mezclándose el vino en la porfía;

37.-La sangre danza en movimiento blando,

Que orna voluptuosa liviandad,

Al goce, al apetito convidando

Con sus mórbidas formas la beldad.

38.Cuanto fingió e imaginó la mente,

Cuanto del hombre la ilusión alcanza,

Cuanto creara la ansiedad demente,

Cuanto acaricia en sueños la esperanza,

39.-La radiante visión maravillosa

Brinda con mano pródiga en montón,

Y en óptica ilusoria y prodigiosa

Pasar el viejo ante sus ojos vio.

 COMENTARIO.

             Desde la estrofa 17 a la 39, el poeta describe lo que el moribundo anciano vio, como si el poeta se estuviera haciendo eco de aquellas experiencias que afirman que antes de morir muchos agonizantes comienzan a ver cosas maravillosas.

            Lo que el anciano vio servido por la diosa, lo ha expresado el poeta en las dos últimas estrofas de este apartado: Todo lo bueno, lo grande lo hermoso que el hombre en su vida terrena pudo desear y soñar es lo que con mano pródiga en montón es lo que la radiante visión maravillosa brindó al anciano.

40.-Y entre aplausos, y músicas, y estruendo,

Y de ella en pos la Humanidad entera,

Y en torno de ella armónica volviendo

El giro eterno la argentada esfera;

41.-Suenan voces y cánticos sonoros

Que el aire en ecos derramados hienden,

Y ángeles mil en matizados coros

El aire rasgan y en fulgor lo encienden.

42.-Y una voz como ráfaga de viento,

Palpitando de vida y de armonía

Sobre el vario, magnífico concento,

Así cantando resonar se oía:

43.-«Salve, llama creadora del mundo,

Lengua ardiente de eterno saber;

Puro germen, principio fecundo

Que encadenas la muerte a tus pies.

44.-«Tú la inerte materia espoleas,

Tú la ordenas juntarse y vivir

Tú su lodo modelas y creas

Miles seres de formas sin fin.

45.-»Desbarata tus obras en vano

Vencedora la muerte tal vez,

De sus restos levanta tu mano

Nuevas obras triunfante otra vez.

46.-»Tú la hoguera del sol alimentas,

Tú revistes los cielos de azul,

Tú la luna en las sombras argentas,

Tú coronas la aurora de luz.

47.-»Gratos ecos el bosque sombrío

Verde pompa a los árboles das,

Melancólica música al río,

Ronco grito a las olas del mar.

48.-»Tú el aroma en las flores exhalas,

En los valles suspiras de amor,

Tú murmuras del aura en las alas,

En el Bóreas retumba tu voz.

49.-»Tú derramas el oro en la tierra

En arroyos de hirviente metal,

Tú abrillantas la perla que encierra

En su abismo profundo la mar.

50.-»Tú las cárdenas nubes extiendes,

Negro manto que agita Aquilón,

Con tu aliento los aires enciendes,

Tus rugidos infunden pavor.

51.-»Tú eres pura simiente de vida,

Manantial sempiterno de bien,

Luz del mismo Hacedor desprendida,

Juventud y hermosura es tu ser.

52.-»Tú eres fuerza secreta que el mundo

En sus ejes impulsa a rodar,

Sentimiento armonioso y profundo

De los orbes que anima tu faz.

53.-»De tus obras los siglos que vuelan

Incansables artífices son,

Del espirítu ardiente cincelan

Y embellecen la estrecha prisión.

54.-»Tú en violento, veloz torbellino

Los empujas enérgica, y van:

Y adelante en tu raudo camino

A otros siglos ordenas llegar.

55.-»Y otros siglos ansiosos se lanzan,

Desparecen y llegan sin fin,

Y en su eterno trabajo se alcanzan,

Y se arrancan sin tregua el buril.

56.-»Y afanosos sus fuerzas emplean

En tu inmenso taller sin cesar,

Y en la tosca materia golpean,

Y redobla el trabajo su afán.

57.-»De la vida en el hondo océano

Flota el hombre en perpetuo vaivén,

Y derrama abundante tu mano

La creadora semilla en su ser.

58.-»Hombre débil, levanta la frente,

Pon tu labio en su eterno raudal,

Tú serás como el sol en Oriente,

Tú serás como el mundo inmortal.»

59.-Calló la voz, y el armonioso coro

Y el estruendo y la música siguió,

Y repitiendo el cántico sonoro,

Turbas inmensas pasan en montón.

60.-Sus alas lanzan luminosa estela,

Como la nave en la serena mar,

Y entre su viva luz la luz riela

Más pura de la imagen inmortal.

61.-Cruzando va cual fulgurante tromba

Su cortejo magnífico en redor,

Y el viento rompe cual lanzada bomba

Sobre otros soles desprendido sol.

62.-Atónito la faz alza el anciano,

Como el que vuelve en sí en el ataúd,

Con ansia, angustia y con delirio insano,

Aire buscando y anhelando luz.

63.-Que en el regazo del no ser dormido,

El alto estruendo en su estupor sintió,

El intrépido canto hirió su oído,

Y súbito sus nervios sacudió.

 

COMENTARIO.

            Desde la estrofa 40 a la 63, el poeta hace que suene una voz que en su canto eleva la alabanza al hacedor del universo, algo que pudiera pensarse que es un canto al Creador de todas las cosas que en el universo existen, más bien lo que se desprende de lo dicho anteriormente y de lo que se afirma en algunas de estas estrofas, es que nuestro autor está proclamando la eternidad del universo que gira y gira , en el eterno retorno del que habló Nietzsche. Algo que se verá más claramente en los estrofas siguientes.

 64.-Y el yerto brazo de la sombra fría

Que vierte al corazón hielo mortal,

aparta con afán en su agonía,

Volar ansiando a la gentil deidad.

65.-Y entrambos brazos con anhelo tiende,

Atento el canto animador escucha,

De la visión de muerte se desprende,

Y por moverse y levantarse lucha.

27.-Los ojos abre al resplandor inciertos,

La luz buscando que su luz excita,

Sienten grato calor sus miembros muertos,

Con nuevo ardor su corazón palpita.

28.-La sangre hierve en las hinchadas venas,

Siente volver los juveniles bríos,

Y ahuyentan de su frente albas serenas

Los pensamientos de la edad sombríos.

29.-Y desprendidas ráfagas de lumbre

Su cuerpo bañan y su sien circundan;

Torrentes mil de la argentada cumbre,

Vertiendo vida, en su esplendor le inundan.

30.-Y bajando la diosa encantadora,

Mecida en olas de encendido viento,

En torno de él la tropa voladora

Esparce juventud y movimiento.

31.-Y su rostro se pinta de hermosura,

Viste su corazón la fortaleza,

Brilla en su frente juvenil tersura,

Negros rizos coronan su cabeza.

33.-El alma en su mirar se transparenta,

Mirar sereno, vívido y ardiente,

Y su robusta máquina alimenta

La eterna llama que en el pecho siente.

34.-Contra su seno la deidad le abraza,

Y en su velo le envuelve y le ilumina,

Y a su rüina y su destino enlaza.

El destino del mundo y su rüina.

 COMENTARIO.

             Ante lo comunicado por la voz canora, el viejo y el hombre revive  como si la juventud pudiera volver a su vida, pero al final , el abrazo de la deidad será su ruina y la ruina del presente mundo.

 1.-«Tú los siglos hollarás,

Sonó la voz de la altura,

Pasar los hombres verás,

Del mundo la edad futura

como el mundo correrás.

2.-»El sol que hoy nace en Oriente

Y que ilumina tu frente,

Pasarán edades cien,

Y cual hoy resplandeciente

La iluminará también.

3.-»El crudo invierno sombrío,

Del pintado abril las flores,

Las galas del bosque umbrío,

Los rigurosos calores

De los meses del estío.

3.-»Pasarán, y contarás

Hora a hora y mes a mes,

Y un año y otro verás,

Y un siglo y otro después,

Sin que se acabe jamás;

4.-»Y eternamente bogando,

Y navegando continuo,

Sin hallar descanso, andando

Irás siempre, caminando,

Sin acabar tu camino.

5.-»Y los siglos girarán

En perpetuo movimiento,

Las naciones morirán,

Y se escuchará tu acento

En los siglos que vendrán.

6.-»Pero si acaso algún día

Lloras tal vez tu orfandad,

Y al cielo clamas piedad,

Y en lastimosa agonía

Maldices tu eternidad,

6.-»Acuérdate que tú fuiste

El que fijó tu destino,

Que ser inmortal pediste,

Y arrojarte al torbellino

De las edades quisiste.

7.-»Y que el mundo te dará

Cuanto el mundo en sí contiene,

Que tuyo el mundo será,

Y ya para ti previene

Cuanto ha tenido y tendrá.»

COMENTARIO.

            Una eternidad tal , dice la voz , por muy eternidad que sea , puede al hombre y al viejo cansar, la voz entonces le dice que eso es  lo que ambos pidieron, la humanidad en general y cada hombre en particular, que sepan que el mundo ofrece al hombre en general  y  a cada hombre en particular todo lo el mundo es y lo que siempre será.

1.-En tanto el luciente coro

Repitió luego el cantar,

Y remontándose al cielo,

La luz plegándose va

2.-Entre nubes de oro y nácar

Que esconden a la deidad,

Y las voces en los aires

Perdidas se escuchan ya.

3.-Allá en lejana armonía

Como un eco resonar:

4.-«Y que el mundo te dará

Cuanto el mundo en sí contiene,

Que tuyo el mundo será,

Y ya para ti previene

Cuanto ha tenido y tendrá.»

COMENTARIO.

            Idos la diosa y su coro, sólo se escucha el eco de lo que antes se dijo sobre lo  que el hombre y el viejo pueden esperar: cuanto el mundo en sí contiene …

 1.-Dicha es soñar cuando despierto sueña

El corazón del hombre su esperanza,

Su mente halaga la ilusión risueña,

Y el bien presente al venidero alcanza.

Y tras la aérea y luminosa enseña

Del entusiasmo el ánimo se lanza

Bajo un cielo de luz y de colores,

Campos pintando de fragantes flores.

2.-Dicha es soñar, porque la vida es sueño,

Lo que fingió tal vez la fantasía,

Cuando, embriagada en lánguido beleño,

A las regiones del placer nos guía.

Dicha es soñar, y el rigoroso ceño

No ver jamás de la verdad impía.

Dicha es soñar y en el mundano ruido

Vivir soñando y existir dormido.

3.-Y un sueño a la verdad pasa la vida,

Sueño al principio de dorada lumbre,

Senda de flores mil, fácil subida

Que a un monte lleva de lozana cumbre;

Después, vereda áspera y torcida,

Monte de insuperable pesadumbre,

Donde, cansada de una en otra breña,

Llora la vida y lo pasado sueña.

4.-Sueños son los deleites, los amores,

La juventud, la gloria y la hermosura;

Sueños las dichas son, sueños las flores,

La esperanza, el dolor, la desventura;

Triunfos, caídas, bienes y rigores

El sueño son que hasta la muerte dura,

Y en incierto y continuo movimiento

Agita al ambicioso pensamiento.

5.-Siento no sea nuevo lo que digo,

Que el tema es viejo y la palabra rancia,

Y es trillado sendero el que ahora sigo,

Y caminar por él ya es arrogancia.

En la mente, lector, se abre un postigo,

Sale una idea y el licor escancia

Que brota el labio y que la pluma vierte,

Y en palabras y frases se convierte.

6.-Nihil novum sub sole, dijo el sabio:

Nada hay nuevo en el mundo; harto lo siento,

Que, como dicen vulgarmente, rabio

Yo por probar un nuevo sentimiento.

Palabras nuevas pronunciar mi labio.

Renovado sentir mi pensamiento,

Ansío, y girando en dulce desvarío,

Ver nuevo siempre el mundo en torno mío.

7.-Uniforme, monótono y cansado

Es sin duda este mundo en que vivimos;

En Oriente de rayos coronado,

El sol que vemos hoy, ayer le vimos;

De flores vuelve a engalanarse el prado,

Vuelve el Otoño pródigo en racimos,

Y tras los hielos del Invierno frío,

Coronado de espigas el Estío.

8.-¿Y no habré yo de repetirme a veces,

Decir también lo que otros ya dijeron,

A mí, a quien quedan ya sólo las heces

Del rico manantial en que bebieron?

¿Qué habré yo de decir que ya con creces

No hayan dicho tal vez los que murieron:

Byron y Calderón, Shakespeare, Cervantes

Y tantos otros que vivieron antes?

9.-¿Y aun asimismo acertaré a decirlo?

¿Saldré de tanto enredo en que me he puesto?

Ya que en mi cuento entré, ¿podré seguirlo

Y el término tocar que me he propuesto?

Y aunque en mi empeño logre concluirlo,

¿A ti no te será nunca molesto,

¡Oh, caro comprador!, que con zozobra

Imploro en mi favor, comprara mi obra?

10.-Nada menos te ofrezco que un poema

Con lances raros y revuelto asunto,

De nuestro mundo y sociedad emblema,

Que hemos de recorrer punto por punto:

Si logro yo desenvolver mi tema,

Fiel traslado ha de ser, cierto trasunto

De la vida del hombre y la quimera

Tras de que va la Humanidad entera.

11.-Batallas, tempestades, amoríos

Por mar y tierra, lances, descripciones

De campos y ciudades, desafíos,

Y el desastre y furor de las pasiones,

Goces, dichas, aciertos, desvaríos,

Con algunas morales reflexiones

Acerca de la vida y de la muerte,

De mi propia cosecha que es mi fuerte.

12.-En varias formas, con diverso estilo,

En diferentes géneros, calzando

Ora el coturno trágico de Esquilo,

Ora la trompa épica sonando,

Ora cantando plácido y tranquilo

Ora en trivial lenguaje, ora burlando,

Conforme esté mi humor, porque a él me ajusto

Y allá van versos donde va mi gusto.

COMENTARIO.

            Todo el vivir del hombre dice el poeta es un sueño, porque es bello soñar despierto cuando la fantasía lo agradable y placentero crea,  haciendo que el hombre se olvide de la verdad de la existencia.

            Un sueño es todo  el vivir, repite, como si remedase las palabras del sabio bíblico, todo es vanidad, vanidad de vanidades, todo es soñar hasta  que la muerte llega.

            Pide el autor perdón por estar diciendo algo ya dicho , nada hay nuevo bajo el sol, ¡ ojala pudiera decir algo realmente nuevo!

            Y pide perdón preguntándose si logrará al fin desenvolver el argumento que en la canción se ha propuesto.

13.-Verás, lector, a nuestro humilde anciano,

Que inmortal de su lecho se levanta,

Lanzarse al mundo de su dicha ufano,

Rico de la esperanza que le encanta.

Verás luego tambien…; pero ¿a qué en vano

me canso en ofrecerte empresa tanta,

Si hasta que el uno al otro nos cansemos

Tú y yo en compañía caminando iremos?

14.-Más vale prometerte poco ahora

Y algo después cumplirte, lector mío,

No empiece yo con voz atronadora

Y luego acabe desmayado y frío;

No una altiva columna vencedora,

Que jamás rinda con su planta, impío

El tiempo destructor, alzar intento;

Yo con pasar mi tiempo me contento.

15.-No es dado a todos alcanzar la gloria

De alzar un monumento suntuoso

Que eternice a los siglos la memoria

De algún hecho pasado grandioso:

Quédele tanto al que escribió la historia

De nuestro pueblo, al escritor lujoso,

Al conde que del público tesoro

Se alzó a sí mismo un monumento de oro.

16.-Al que supo, erigiendo un monumento

(Que tal le llama en su modestia suma),

Premio dar a su gran merecimiento

Y en pluma de oro convertir su pluma,

Al ilustre asturiano, al gran talento,

Flor de la historia y de la hacienda espuma,

Al necio audaz de corazón de cieno

A quien llaman el Conde de Toreno.

17.-¡Oh, gloria! ¡Oh, gloria! ¡Lisonjero engaño,

Que a tanta gente honrada precipitas!

Tú al mercader pacífico en extraño

Guerrero truecas y a lidiar lo excitas;

Su rostro vuelves bigotudo, huraño;

Con entusiasmo militar le agitas,

Y haces que sea su mirada horrenda

Susto de su familia y de su tienda.

18.-Tú, al que otros tiempos acertaba apenas

A escribir con fatigas una carta,

Animas a dictar páginas llenas

De verso y prosa en abundante sarta;

Político profundo en sus faenas,

Folletos traza, artículos ensarta,

Suda y trabaja, y en marchar se emplea

Resmas para envolver alcaravea.

19.-Otros, ¡oh gloria!, sin aliento vagan

Solícitos huyendo acá y allá,

Suponen clubs y con recelo indagan

Cuándo el Gobierno a aprisionarlos va:

A estos, si los destierran, los halagan;

Nadie en ellos pensó ni pensará,

Y andan ocultos y mudando trajes,

Creyéndose terribles personajes.

20.-Estos, por lo común, son buena gente,

Son a los que llamamos infelices,

Hombres todo entusiasmo y poca mente,

Que no ven más allá de sus narices;

Raza que el pecho denodado siente

Antes que, ¡oh fiero mandarín!, atices

Uno de tus legales ramalazos,

Que les dobla ante el rey los espinazos.

21.-Otros te siguen, engañosa gloria,

Que allá en sus pueblos son pozos de ciencia

Que, creyéndose dignos de la historia,

Varones de gobierno y experiencia,

Ansiosos de alcanzar alta memoria

Y abusos corregir con su elocuencia,

Diputados al fin se hacen nombrar,

Tontos de buena fe para callar.

22.-Éstos viven después desesperados,

Del ministro además desatendidos,

En el mundo político ignorados

Y del pueblo también desconocidos;

Andan en la cuestión extraviados,

Siempre sin tino, torpes los sentidos,

Dando a saber con pruebas tan acerbas

Que pierden fuerzas en mudando yerbas.

23.-A todos, gloria, tu pendón nos guía,

Y a todos nos excita tu deseo:

Apellidarse socio, ¿quién no ansía

Y en las listas estar del Ateneo?

¿Y quién, aficionado a la poesía,

No asiste a las reuniones del Liceo,

Do la luz brilla dividida en partes

De tanto profesor de Bellas Artes.

24.-Es cierto que allí van también profanos

En busca de las lindas profesoras,

Hombres sin duda en su pensar livianos,

Que de todo hacen burla a todas horas,

Sin gravedad, de entendimiento vanos,

Gentes de natural murmuradoras,

Que se mofaran de Villena mismo

Evocando los diablos del abismo.

25.-Y yo, ¡pobre de mí!, sigo tu lumbre,

También, ¡oh, gloria!, en busca de renombre.

Trepar ansiando al templo de tu cumbre,

Donde mi fama al universo asombre:

Quiero que, de tu rayo a la vislumbre,

Brille grabado en mármoles mi nombre

Y espero que mi busto adorne un día

Algún salón, café o peluquería.

26.-O el lindo tocador de alguna hermosa

Coronaré en figura de botella,

Lleno mi hueco vientre de olorosa

Agua que pula el rostro a la doncella;

L’eau véritable de colonia y rosa

El rótulo en francés dirá a mi huella:

Que de su vida al fin tanto blasón

Ha logrado alcanzar Napoleón.

27.-En tanto ablanda, ¡oh, público severo!,

Y muéstrame la cara lisonjera;

Esto le pido a Dios, y algún dinero,

Mientras sigo en el mundo mi carrera;

Y porque fatigarte más no quiero,

Caro lector, al otro canto espera,

El cual sin falta seguirá; se entiende

Si éste te gusta y la edición se vende.

EL PASEO DE LA FAMA. MADRID.

COMENTARIO.

             El poeta después de haberse preguntado si será capaz de terminar su cuento, lo interrumpe diciendo que para que esforzarse en algo que todos al fin hemos de recorrer: en definitiva el caminar hacia la muerte.

            Por ello de momento lo mejor es situarse en el presente, un presente en el que el autor dice contentarse con pasar su tiempo, sin buscar como otros la gloria de un monumento en el que sus vidas se eternicen. Confiesa, sin embargo, que también él  suspira por alcanzar la gloria que le asegure eternidad, aunque sea grabado su nombre en un mármol, o en el bote de agua de  colonia  en el tocador de una dama .  

            Y después de recorrer con ironía la vida de los hombres que anhelan la gloria a través de los más diversos  caminos, termina pidiendo al lector que no sea riguroso a la hora de juzgar su canto , rogándole que espere al siguiente que piensa escribir  si este le gusta y la edición se vende.

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 elcaballerodelverdegaban

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